miércoles, 23 de abril de 2014

Mis experiencias literarias

Recuerdo cuando tenía alrededor de 6 o 7 años, salir con mi padre a esperar al vendedor de diarios, pues traía un nuevo número de la revista Mampato. Tal vez sea esta el primer recuerdo que tengo de una sensación de placer literario y de imaginación que el tiempo no ha podido borrar. Los relatos de Salgari o las aventuras de Ivanhoe o de El Ùltimo Mohicano son imborrables. Y las escenas de Ogú y el cinturón espacio temporal están vívidas como si fuera ayer. LAs revistas de Tarzán, de El Fantasma, de El Llanero Solitario y tantas otras llenaban mis espacios de magia y color. Mi Durazno Gigante estaba en una caja que tenía mi padre y al que yo acudía continuamente. También recuerdo un baúl que tenía una tía abuela en una casona en Limache. ¡Un tesoro de maravillas! Más tarde encontré álbumes con La Historia del Hombre y libros de cuentos infantiles que me regalaba mi abuela y que eran joyas preciadas para mí. Leer esos pedazos de papel eran sumirme en un mundo nuevo y repleto de héroes, doncellas y creaturas extraordinarias.
Con el tiempo me interesé en la Historia , con la famosa Historia de Chile de Ricardo Kreb W, que traía muchas láminas y textos breves.
Aquí les dejo algunas imágenes de aquellos primeros acercamientos a la literatura. Yo era pura imaginación, puro deseo de conocer nuevos mundos.


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